La colección de lámparas Lantìa nace de un signo elemental y reconocible: una sección trilobulada obtenida por la intersección de tres cilindros, que define la identidad del vidrio y marca su presencia en el espacio. Un perfil suave pero estructurado, capaz de generar una figura luminosa de fuerte carácter gráfico. El proyecto se inspira en los órdenes arquitectónicos agrupados de las columnas antiguas, reinterpretados en un sistema de iluminación modular con desarrollo vertical. Los módulos superpuestos, de uno a cuatro, permiten configurar una columna luminosa calibrada, proporcionada y esencial, hasta una altura de 160 cm. En el interior, tubos luminosos ensamblados con precisión técnica garantizan una emisión continua y uniforme. La luz se difunde a través de vidrio soplado blanco leche acidado; la superficie acanalada amplifica su profundidad y genera vibraciones visuales controladas, ayudando a definir una atmósfera cálida y envolvente. Disponible en versiones suspendida, de pie y de mesa, Lantìa interpreta la verticalidad como un gesto arquitectónico: un sistema luminoso que combina investigación formal y rigor constructivo, transformando la luz en estructura, ritmo y presencia en el espacio, con un carácter que puede ser funcional o abiertamente escultórico.